Después de mucho tiempo sin poder estirar las piernas por la naturaleza. Sucumbiendo al canto de sirena de la atonía, casi convirtiendome en un simple pez de ciudad. POR FIN! una excursión. He vuelto a sentirme persona, ha experimentar la libertad, el movimiento, el silencio, la soledad "en familia", el quemazon de las piernas en las subidas más costosas y empinadas, el dolor de las rodillas en las bajadas, el peso del barro acumulado en la suela de las botas, el crujir de la nieve helada, la relajación de las vistas, a los valles, montañas, incluso el mar...........
Parece mentira que en estas montañas mediterráneas existan pozos para la nieve. Por aquí, por Mallorca, en la Tramuntana, también tenemos unos cuantos en la umbría de todos los picos. Por cierto, que esta noche pasada ha estado nevando en altura y hoy aparecían con su blanco flequillo el Massanella y el Puig Major de Son Torrella.
Está muy bien eso de salir al monte de tanto en tanto con la familia.
Parece mentira que en estas montañas mediterráneas existan pozos para la nieve. .
Pues la nieve en la montaña alicantina es algo normal y habitual. Los pozos se cuentan por decenas, superando seguramente el centenar. Cabe recordar que -entre otras ciudades-, estos pozos servían a la potente industria heladera de Ibi y Jijona.
!! Menudos pozos de nieve tenéis por allí, !! Bonita excursión con su toque cultural y sobre todo bien acompañadao. A ver si algun dia me escapo a asomarme a un par de pozos de nieve que se que hay en las montañas del sistema central y aun no he visto.
Es una una de las cosas que mas impresiona a los que por primera vez se acercan por aqui buscando los pozos o neveras de nieve. Que se almacenara, guardara, para los helados. Encontré unas chicas francesas en la nevera de Xativa. NO se lo creian.